Es difícil no emocionarme con una novela de la Antigua Roma.
Puedo leer una y otra vez sobre Silas, los Idus de marzo, la caída de la República,
el triunfo de Augusto,… y no me canso nunca. Sin embargo esta novela no me ha
llegado a enganchar como esperaba.
Lo principal que no me ha gustado ha sido la narración a dos
partes. Marco Antonio viendo el final cerca, se decide a dictarle sus memorias
al griego Critias. Al mismo tiempo Critias da su versión de los hechos,
haciendo que al principio me liara porque no sabía quién hablaba.
La historia empieza con la muerte de Julio César, y la
necesidad de Marco Antonio, Octavio y Lépido de formar un triunviro para
mantener la República. Y lo realmente de la historia es la perspectiva que nos da
Allan Massie, quitándole todo el romanticismo a la relación de Marco Antonio y
Cleopatra. Todo es mucho más político, calculador y frío. Demasiado para mi
gusto.

