domingo, 7 de junio de 2015

El pabellón de oro (Yukio Mishima)



La presente obra, publicada en 1956, está fundada en un acontecimiento real: el incendio de un famoso templo budista por un joven novicio. El autor reconstruye a su manera los hechos e intenta hallarles una explicación psicológica: el protagonista de su novela, Mizoguchi, es un muchacho torpe, tartamudo a consecuencia de un traumatismo psicológico sufrido en su niñez, y afligido por un complejo de inferioridad que todas las circunstancias de su vida contribuyen a agravar. Admitido en el monasterio del Rokuonji (al que pertenece el Pabellón de Oro) gracias a la benevolencia del prior, acaba por concebir por el famoso monumento una admiración enfermiza, que lo lleva a identificarlo con el arquetipo de la belleza y a hacer imposible para él toda otra admiración y todo otro afecto.

Elegí El pabellón de oro como representante de Japón en el Ciclo de literatura oriental que organizó Isa de Através de otro espejo. Fue una especie de amor a primera vista, leí el título y me atrajo como sólo las novelas del lejano oriente pueden hacer, al autor no lo había leído nunca y la sinopsis prometía. 

Desgraciadamente tales expectativas hicieron que inflara tanto el globo que terminé la novela a medio gas. No es que me haya parecido mala, ni mucho menos. La prosa de Mishima me ha gustado y la descripción psicológica que hace de sus personajes es impecable. Mi problema ha sido que además de profundo es oscuro, demasiado.

El protagonista dice un par de veces que su gran dificultad en la vida es hacerse entender, y sin duda yo no lo he entendido. No he conectado con él en ningún momento, no me ha parecido real y me he sentido fuera de la obra todo el tiempo. Pero tampoco el resto de personajes me ha llegado a gustar. 

Ha sido una de esas historias que se me ha hecho deprimente y he llegado al final con ganas de que ardiera el pabellón de oro de una vez. Es lo único que Mizoguchi y yo hemos compartido. 

12 comentarios:

  1. Los autores japoneses suelen ser un poco deprimentes, así que entiendo lo que quieres decir. El título me llama y no he leído nada de este autor, así que no lo descarto, pero lo dejo para un poquito más adelante.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad que la mayoría suelen ser deprimentes, pero esta novela me ha costado.
      Un beso

      Eliminar
  2. Me pasó algo parecido con otra obra del autor. En mi caso sentía fascinación a veces por los personajes pero a la vez los encontraba lejanos, fue una experiencia extraña así que pienso darle otra oportunidad a ver qué tal.
    Saludos y gracias por la reseña^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al menos sentías fascinación por los personajes, pero yo ni eso.
      Gracias a ti por pasar, saludos :)

      Eliminar
  3. Uy, Mishima. Es que Mishima es siempre así, todo oscuro y perverso. Yo he leído varios libros de él, aunque éste en particular no, y siempre pasa eso: nunca conectas con los personajes. Más bien los observas desde fuera.

    ResponderEliminar
  4. Creo que con éste no me voy a animar...
    Besotes!!

    ResponderEliminar
  5. No sé si lo leeré o no pero admito que no tiene mala pinta jejeej
    Un beso!

    ResponderEliminar
  6. Pues le tengo muchas ganas al libro, a mi me gusta leer este tipo de historias con personajes oscuros... tal vez porque no consigo empatizar con él, me gusta leerlo, para ver como el autor crea a un personaje complejo y difícil, ajeno totalmente a mí.

    Besooss!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es una buena razón, no te puedes identificar con todas las historias y personajes.
      Besos

      Eliminar